¿Y si te dijera que la inflamación no siempre es mala? No es tu enemiga
Parece que hoy en día todo está relacionado con la inflamación. Si te sientes cansado, tienes hinchazón abdominal, dolor articular, migrañas o dificultades para perder peso, probablemente alguien te haya dicho que «tienes inflamación», y, sinceramente, puede que en parte tenga razón. Pero también puede que no. La inflamación se ha convertido en una palabra tan utilizada que ha perdido parte de su verdadero significado.
Hoy quiero ayudarte a entender qué es realmente, cuándo debemos preocuparnos y, sobre todo, qué podemos hacer para cuidar nuestro cuerpo sin caer en falsas promesas.
Cuando te haces una herida, tienes una infección o incluso cuando entrenas fuerza, tu cuerpo genera inflamación, y eso es maravilloso. Gracias a ella cicatrizamos, combatimos virus y bacterias y nos adaptamos al ejercicio. Sin inflamación, simplemente no podríamos vivir. Entonces, ¿Por qué ahora todo el mundo habla de eliminarla? La respuesta es que existe otro tipo de inflamación.
Cuando la inflamación deja de ayudarte
Aquí es donde aparece la famosa “Inflamación crónica de bajo grado”. No produce fiebre, no duele, no se ve (No es hinchazón), es mucho más silenciosa y puede mantenerse durante meses o incluso años.
Sabemos que este tipo de inflamación puede estar relacionada con la microbiota, enfermedades metabólicas, problemas cardiovasculares, resistencia a la insulina e incluso con algunas enfermedades autoinmunes, pero cuidado, eso no significa que cualquier molestia sea inflamación, ni que exista un alimento mágico capaz de eliminarla.
¿Por qué aparece?
Normalmente buscamos una única causa, y la realidad es que casi nunca existe como tal aislada. La inflamación puede verse influida por muchos factores que, poco a poco, se van sumando. Entre otros tenemos:
- Falta de descanso.
- Estrés mantenido.
- Sedentarismo.
- Una alimentación pobre en alimentos frescos.
- Exceso de ultra procesados.
- Tabaquismo.
- Consumo de alcohol.
- Algunas enfermedades.
- Microbiota intestinal alterada, conocida como disbiosis.
No existe un único culpable. Existe un contexto.
El mayor error que veo en consulta
Muchas personas llegan pensando que solo necesitan un suplemento “antiinflamatorio” cuando, en realidad, llevan meses sin descansar, sin moverse y viviendo con un nivel de estrés enorme. Ningún suplemento puede compensar eso.
¿Cómo puedo ayudar a mi cuerpo?
- Dormir mejor. El descanso no es una cosa de la noche, se prepara durante el día.
- Movimiento diario. No hablo de entrenos imposibles de mantener, hablo de estar activo.
- Comer más alimentos reales sin obsesionarse. El ultra procesado no está diseñado para “desinflamarte” y muchas veces está enmascarado con mensajes “sanos” confusos.
- Gestionar el estrés. Hay muchas formas, hay que encontrar la que va contigo.
- Cuidar tu microbiota. Nuestros bichillos son clave. Somos más ADN bacteriano que humano, mantenerlos fuertes, nos mantendrá fuertes.
Necesitas darle a tu cuerpo más motivos para recuperarse que para mantenerse en alerta y esto se trabajará en consulta de forma individualizada y guiada.
¿Y los alimentos antiinflamatorios?
No existen alimentos milagrosos. Lo importante es el conjunto de tu alimentación. Sí, hay alimentos con compuestos muy interesantes (frutos rojos, aceite de oliva virgen extra, pescado azul, frutos secos, verduras…), pero ninguno va a compensar un estilo de vida que mantiene al cuerpo constantemente en modo supervivencia.
Lo que quiero que recuerdes
Si solo pudiera pedirte que te quedaras con una idea sería esta:
La inflamación no es el enemigo. El problema aparece cuando nuestro cuerpo no tiene oportunidad de volver a la calma. Y esa calma no se consigue con un producto, se construye con hábitos, poco a poco, cada día.
¿Qué puedes hacer desde hoy?
- Añade una ración más de verduras fibrosas y usa especias hoy.
- Sal a caminar 20 minutos. Si te gusta la música, con música.
- Intenta dormir media hora antes esta noche.
- Intenta dejar un par de horas desde que cenas hasta que te acuestas.
- Respira cinco minutos cuando te vayas a dormir sin el móvil.
- No busques la perfección, solo empieza.